2011
2011
Fue el año que me convertí Máster del Universo,
aunque no con un 10 porque me rodeé de personas fantásticas
de las que quedé francamente decepcionada.
Fue el año en el que comencé a dejar de ser muchas cosas,
coordinadora de veintitantos becarios,
coordinadora de cierto grupo,
secretaria de otras cosas.
Acabó la vida universitaria. Del todo.
Aunque también comencé a ser otra cosa distinta,
como Formadora de una Escuela.
O mejoré en roles que ya tenía,
ser hija, nieta, hermana, pareja de alguien.
Fueron las cruces.
Contando monedas de 2 céntimos a las 3 de la mañana mientras se oían los Planetas de fondo.
Fue el año en el que conocí (mejor) a personas que
llegaron a convertirse en gente especial:
cierto biólogo, cierto ingeniero de edificación, cierto químico reconvertido en físico, un tal “David de”,
un grupo de gente que tiene fe en esa cosa llamada “Escultismo”.
Sin perder a gente que ya se había convertido en esencial en este viaje:
Ioxti, Drönte, Gatonegro, Elquesiempreaciertaelquesitonaranjadeltrivial.
Drönte y yo fuimos a Bilbao.
Un grupo de gente y yo fuimos a Cantabria.
Viajé sola a Jaén. Varias veces.
Fsero y yo fuimos a un pueblo perdido de la estepa jienense.
Fsero y yo nos fuimos a Córdoba de vacaciones.
Fsero, otros y yo nos fuimos de camping.
Unos cuantos nos fuimos a Santander.
Una asociación con sede en Granada decidió que podía prescindir de mis servicios.
Que les haga mala prensa actualmente no tiene nada que ver, por supuesto.
Tuve mi primera fractura.
Un mes de angustia, calor, insomnio.
Que se convirtieron en dudas, miedo, incertidumbre y más angustia por el futuro.
Pasé una semana durmiendo en un hospital.
Y sentí por segunda vez lo que se siente cuando estás a punto de perder a alguien.
Entendí mejor eso de los smartphones.
A veces no quedo contigo, nuestros smartphones quedan.
Me perdí en el camino…
…y me encontré allá por Diciembre, en un lugar llamado Mollina.
Y entonces se puede hablar de
universos paralelos, Schrödinger, Fringe, atardeceres y mil cosas más.
Crecí.
Crecí.
Crecí.
Creamos “Ateneo del Sur”.
Nuestro primer gran proyecto.
Fue nuestro último cumpleaños en esta casa.
Aunque seguro que no es el último que compartimos.
Y cerré el año con unas noticias fantásticas.
El balance dice que ha sido un año de decepciones, angustia, miedo y con una dificultad tras otra. A cambio, han surgido pilares (temporales o definitivos), promesas, apoyo y cariño, confianza. Ahora, pesa más lo bueno.




Feliz año…
La verdad es que ha sido una suerte haber compartido tantos momentos y proyectos contigo. Esperemos que el 2012 sea, cuanto menos, igual de interesante que este =)