•febrero 11, 2013 • 1 comentario

La otra noche te soñé.
Corrías hacia mí y yo te decía: ‘sabía que pasaría el resto de mi vida contigo‘.

L’estero

•enero 19, 2013 • Dejar un comentario

El espíritu libre e independiente, que no se deja atar por ningún dogma y evita tomar partido, no tiene patria en la tierra

Stefan Zweig

Ya no sé qué hacer conmigo

•diciembre 12, 2012 • Dejar un comentario

Ninna Nanna*

•noviembre 29, 2012 • Dejar un comentario

Turquía 2012

•noviembre 10, 2012 • Dejar un comentario

Hay personas que viajan. O más bien, hay personas que deciden embarcarse en un viaje tras otro.

Cuando surge la oportunidad, escapan de la rutina diaria para encontrar(se) en un lugar, un mundo distinto. ¿Es una cuestión de tener el “anima avventuriera” o más bien de no haber encontrado su lugar aún?

Cada vez que viajo, me encuentro y me des-encuentro a mí misma. Una parte de mí cambia. Otra se mantiene estática.

¿Viajo porque no he encontrado todavía mi lugar? ¿Lo he encontrado y aún no me he dado cuenta? ¿Es miedo a comprometerse con una realidad, con un “aquí y ahora“? ¿Llegaré a encontrar ese equilibrio que “debo” encontrar? ¿Existe realmente ese equilibrio? ¿Lo encontré y lo perdí? ¿Es esto una especie de inseguridad en mi mundo estático y, al mismo tiempo, cambiante o más bien encontrarme en un punto distinto de la vida respecto a los puntos firmes que veo alrededor?

Hace años hablamos de un futuro que consistía en nosotros dos, en una caravana girando el mundo. ¿Nos permite nuestra realidad cumplir ese sueño o estamos obligados a una casa y a un trabajo fijo? ¿Queremos todavía cumplir ese sueño?

En este punto, me veo a años luz de esos puntos fijos porque no termina de encajar con quién soy o quién quiero ser. La aparente felicidad de esos puntos fijos es exactamente eso, aparente. Y, definitivamente, en el camino de la vida me siento atrás, y a la vez adelante, de esos puntos estáticos. De hecho, no creo que exista el mismo equilibrio para todos.

Ci sono persone che viaggiano. Anzi, ci sono persone che decidono imbarcarsi in un viaggio tra l’altro.

Quando appare l’opportunità, scappano della routine diaria per incontrar(si) in un posto, un mondo diverso. È una questione di avere el “alma aventurera” o piuttosto di non aver trovato ancora il suo posto?

Ogni volta che viaggio, mi ritrovo y mi perdo a me stessa. Una parte di me cambia. Un’altra rimane statica.

Viaggio perché non ho incontrato ancora il mio posto? L’ho trovato e non mi sono resa conto ancora? È paura a compromettersi con una realtà, con un “qui e adesso“? Riuscirò a trovare quell’equilibrio che “devo” trovare? Esiste veramente quell’equilibrio? L’ho trovato e l’ho perso? È questo una sorta di insicurezza nel mio mondo statico e, allo stesso tempo, cambiante o piuttosto trovarmi in un punto diverso della vita rispetto ai punti fissi che vedo intorno?

Anni fa parlavamo di un futuro che consisteva in noi due, in una roulotte girando il mondo. Ci permette la nostra realtà realizzare quel sogno o siamo obbligati a una casa e a un lavoro fisso? Vogliamo costruire ancora quel sogno?

A questo punto, mi vedo ad anni luce di quei punti fissi perché non finiscono di incastrarsi con chi sono io o con chi voglio essere. L’apparente felicità di quei punti fissi è esattamente quello, apparente. E, definitivamente, nel cammino della vita mi sento indietro, e allo stesso tempo, avanti, di quei punti statici. Addirittura, non credo nella esistenza d’un equilibrio uguale per tutti.

25.años.de.vida

•octubre 12, 2012 • 1 comentario

Hoy cumplo 25 años.

25 años son un cuarto de siglo.

25 años son 9125 días.

Cuando cumplí los 24 dije que a los 25 haría una pequeña evaluación de logros y metas conseguidas…  No me responsabilizo de lo que pueda resultar de esta catarsis.

En estos 25 años he conseguido que mi vida sea una miscelánea de pequeñas cosas: me licencié, me mastericé, me fui a vivir al extranjero de forma más o menos permanente, capitaneé proyectos asociativos, creé mi propia asociación, viajé a la mitad del mundo, leí más libros de los que recuerdo, me tatué la piel, me hice más piercings de los que se pueden contar con una mano,  fui a conciertos, tomé drogas, pensé seriamente en fugarme y desaparecer del mapa, me rompí una muñeca, me caí con la bicicleta (ésta fue peor que la anterior), me dispararon y sobreviví, pasé más tiempo en la montaña con un grupo scout de lo que puedo recordar, hice una experiencia de soledad en una montaña de Salamanca y volví para contarlo, cobré mis primeros cheques, ecc. ecc. 

Sin embargo, me siento orgullosa de cosas completamente distintas. Me siento orgullosa de haber podido jugar al Bang en el sótano de una casa con las personas que tengo más cerca del corazón, de haber bailado bajo la lluvia, haber hecho un viaje a Córdoba sin que nadie lo supiera, haberle dicho a mi familia cuánto los quería, de haberme saltado semáforos en rojo para poder ver a personas que me habían tocado el corazón, de haber podido tumbarme al sol en un parque con el único objetivo de sentir el sol en la piel, de haber llegado a mi playa y haberme descalzado súbito para poder sentir la arena bajo mis pies. Me siento también orgullosa de reír a todas horas y cuando no se puede reír, sonreír. De haber podido hacer feliz a alguien 5 minutos. Me siento orgullosa de haber conocido a esa persona que, durante años, ha entrado y salido de mi vida, que todavía entra y sale con mensajes a las 2 a.m. y que siempre amaré.Me siento orgullosa de tener la capacidad de amar y de usarla sin reparo con los demás. Me siento orgullosa de poder confiar en los demás y que eso no sea un problema para mí.  Me siento orgullosa de haber amado a un hombre y haber podido decirle I wish you were here. Me siento orgullosa de haber hecho una declaración de amor, como la de las películas. Me siento orgullosa de haber tomado tres tés delante de un fuego de campamento y haber sido sincera, …

Pero sobre todo, me siento orgullosa de la posibilidad de volver a hacer todas estas cosas de nuevo en el futuro.  De que aún queda mucha vida por vivir.

Ayer estaba pensando que no tengo muy claro si Dios existe (me parece que nunca estaré del todo segura, la verdad). Pero que, si existe algo ahí fuera, es de agradecer la oportunidad de vivir la vida, de tener mi vida, de la posibilidad de haber disfrutado tanto como lo he hecho y de haber conocido tanta gente y, especialmente, a los que llevo conmigo y a los que siento aquí cerca a pesar de la distancia. Desconozco cómo será el futuro, los próximos 25 años, pero espero encararlos con la misma alegría que me inunda hoy, con la certeza de saber que la vida es maravillosa y nada es imposible.

*Perdonad por los desvaríos y la extra-sensibilidad.   

Es que hoy es  mi cumpleaños…

Salud mental (II)

•octubre 1, 2012 • Dejar un comentario

Cuando me miro al espejo, veo una versión de mí misma saturada de problemas soluciones

¿Tú qué ves?

Principios de terapia narrativa

Quando mi guardo allo specchio, vedo una versione di me stessa saturata di problemi soluzioni

Tu cosa vedi?

Principi di terapia narrativa